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Incapacidad laboral

Entre los aspectos más importantes de las relaciones laborales se encuentran la salud y seguridad del trabajador durante la realización de sus actividades, contemplando cualquier tipo de riesgo que pueda causar la incapacidad laboral de la persona ya sea de forma temporal o permanente.

Si desconoces en qué consiste una incapacidad laboral, cuál es el procedimiento para obtener una y quiénes son las autoridades responsables de estos trámites, en este artículo lo explicamos.

¿Qué es una incapacidad laboral?

Se define a la incapacidad laboral como la situación en la que un empleado no tiene la capacidad para llevar a cabo las funciones de su trabajo de forma habitual, la gravedad de esta se determina tomando en cuenta las causas del suceso y la evolución del estado del trabajador.

Estas situaciones son contempladas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Ley Federal del Trabajo en el caso de los particulares, mientras que para los trabajadores de gobierno las leyes encargadas de esto son la Ley del Instituto de Seguridad Social y Salud para los Trabajadores (ISSSTE) y las leyes de seguridad social locales o estatales.

¿Cuándo te dan una incapacidad laboral?

Una incapacidad laboral se otorga cuando el empleado se expone a algún riesgo dentro de su entorno de trabajo, estos corresponden a enfermedades y accidentes que pueden llegar a ocurrir al ejercer sus actividades.

Las enfermedades comprenden todo aquello que causa el deterioro de la salud en el trabajador, adquiriendo un estado patológico que tiene origen en el entorno laboral.

Algunas de las enfermedades que contempla la ley son aquellas en vías respiratorias a causa de gases, humos o polvos, o aquellas derivadas del contacto con factores mecánicos o productos biológicos como virus o bacterias.

Por su parte, los accidentes son todas las alteraciones o perturbaciones funcionales que el empleado puede padecer de manera repentina al realizar su trabajo, siendo indiferente cuándo o dónde ocurra.

Como dato adicional, dentro de la incapacidad laboral se toman en cuenta aquellos que causan la desaparición o muerte de la persona por un acto delincuencial, así como aquellos que ocurren en su traslado del trabajo a su hogar y viceversa.

qué es la incapacidad laboral

¿Cómo tramitar una incapacidad?

El trámite de una incapacidad laboral tiene distintos pasos a seguir de acuerdo al tipo de certificado que se desee obtener, estos son:

  • Por enfermedad general o de origen común.
  • Por riesgo de trabajo o de origen profesional.
  • Por maternidad.

Por enfermedad general o de origen común

Lo que se debe hacer en estos casos es acudir con un médico que evalúe el estado de salud para posteriormente obtener la incapacidad, como requisito se debe contar con un mínimo de 4 semanas cotizadas previas a la aparición de la enfermedad.

Por riesgo de trabajo o de origen profesional

El primer paso es acudir a la clínica correspondiente del IMSS para que un médico proporcione los formatos ST-7 o ST-9 según la situación de la persona, posteriormente se entrega a la empresa para detallar lo sucedido.

Una vez realizado, el trámite finaliza cuando el médico emite un formato ST-2 que corresponde al dictamen donde se certifica la rehabilitación del trabajador, permitiéndole retomar sus labores.

Por maternidad

Esta incapacidad laboral se concede a las mujeres con 34 semanas de gestación, contando con 84 días de descanso durante el periodo prenatal y postnatal con el pago del 100% de su salario.

Para esto requiere estar afiliada al IMSS y contar con tarjeta de citas, un mínimo de 30 semanas cotizadas previas al embarazo, y la posible fecha del parto certificada por un médico de la institución, acudiendo al menos a 5 citas.

Tipologías de incapacidad laboral reconocidas por la Seguridad Social

Existen diferentes tipologías de incapacidad laboral de acuerdo a la reducción que se posea en la capacidad para trabajar, estas pueden ir desde una inhabilitación temporal hasta una invalidez; a continuación, las revisaremos más a detalle con el fin de identificarlas mejor.

Incapacidad temporal

En este primer tipo de incapacidad laboral, el empleado requiere de asistencia profesional debido a un accidente o enfermedad, por lo tanto, no puede realizar sus actividades por un periodo de tiempo máximo de 12 meses, si su condición no mejora puede prolongarse hasta los 24 meses de ser necesario.

Incapacidad parcial

Cuando una persona disminuye su rendimiento de forma permanente a causa de su profesión cotidiana se determina como una incapacidad parcial, en este escenario el trabajador puede continuar realizando sus labores y recibe una prestación económica.

Incapacidad permanente total

Corresponde a la incapacidad del empleado para poder llevar a cabo sus labores habituales, obligándolo a dedicarse a otra actividad diferente a la que realizaba antes del suceso; esta inhabilitación otorga una pensión mensual del 55% de la base reguladora y es compatible con el salario proveniente de otra profesión.

Incapacidad permanente absoluta

En este tipo de incapacidad laboral la persona no es capaz de llevar a cabo prácticamente ninguna actividad profesional que requiera de cierto grado de rendimiento y eficiencia, obteniendo una pensión mensual del 100% y permitiendo ejercer tareas que se adecúen a sus competencias.

Gran invalidez

Consiste en el máximo grado al que puede llegar una incapacidad laboral, en este caso el trabajador no puede realizar ninguna actividad profesional y requiere de la ayuda permanente de otra persona; su pensión mensual es del 100% con un complemento de la suma del 45% de base mínima y 30% de la última base.

¿Cómo se pagan los días de incapacidad?

Los pagos de la incapacidad laboral se llevan a cabo a través de indemnizaciones que contemplan un porcentaje establecido por una tabla de valuación de incapacidades, calculando el importe de acuerdo a factores como la edad del empleado, la gravedad del suceso o la posibilidad de continuar ejerciendo la profesión.

Los subsidios de las incapacidades son pagados enteramente por el IMSS, y si bien el empleador no está obligado a pagar la nómina de la persona afectada, si debe cubrir cuotas que se toman en cuenta en cualquier relación de trabajo, como los ahorros y la seguridad social.

La incapacidad laboral es uno de los muchos derechos que las personas adquieren al momento de convertirse en empleados, no olvides mantenerte informado acerca de estos trámites para estar preparado ante cualquier acontecimiento que comprometa tu salud y tu trabajo.

Beneficios de la incapacidad laboral

La incapacidad laboral es un tema crucial que afecta tanto a empleados como empleadores. Cuando un trabajador enfrenta una enfermedad o lesión que lo incapacita temporal o permanentemente para desempeñar sus labores, es fundamental comprender los beneficios asociados a esta situación.

Uno de los principales beneficios de la incapacidad laboral es la protección del trabajador frente a la pérdida de ingresos. Durante el periodo de incapacidad, el empleado puede recibir un porcentaje de su salario regular a través de la seguridad social o un plan de seguro privado, lo que le brinda una seguridad financiera que le permite enfrentar los gastos médicos y personales sin preocupaciones excesivas.

Además de los aspectos económicos, la incapacidad laboral ofrece beneficios en términos de atención médica. Los trabajadores incapacitados tienen derecho a recibir atención médica adecuada y terapias de rehabilitación para mejorar su estado de salud y recuperarse de manera adecuada. Esto asegura una pronta y efectiva reincorporación al trabajo, mejorando su calidad de vida y su productividad.

Otro aspecto importante es la protección contra la discriminación laboral. Los empleadores tienen la responsabilidad de garantizar que los trabajadores incapacitados no sean objeto de tratos injustos debido a su condición. La ley suele establecer medidas para evitar que el empleador despida o tome represalias contra un empleado por causa de su incapacidad, protegiendo así los derechos laborales.

Adicionalmente, la incapacidad laboral puede servir como una oportunidad para reevaluar las condiciones laborales y realizar ajustes razonables en el puesto de trabajo. Estos cambios pueden incluir adaptaciones en el ambiente laboral, horarios flexibles o capacitaciones específicas que permitan al trabajador reincorporarse con éxito a sus labores.

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